SALUD

TIPS HOSPITALES SAN ROQUE LPA NIGHTRUN 2018

CHEQUEOS MÉDICOS

  • Son recomendables antes del inicio de una actividad física para conocer el estado de salud general

ALERGOLOGÍA

  • Si sufres asma no llegues a la extenuación; interrumpe ante primeros síntomas y bajar gradualmente el ejercicio

CARDIOLOGÍA

  • Controla tu frecuencia cardiaca durante la carrera. No pases de tus límites.

NUTRICIÓN

  • El Consumo insuficiente de carbohidratos agota reservas de glucosa, causando fatiga y menor rendimiento deportivo. Se aconseja una comida rica en hidratos de carbono antes de la carrera.
  • No esperes a tener sed, cuando se presenta ya estás deshidratado. Hidrátate antes, durante y después del ejercicio
  • Bebe aunque no tengas sed, a sorbos cortos, sin prisa, antes y después de entrenar

TRAUMATOLOGÍA

  • Los músculos deben calentarse progresivamente. Calienta y enfría antes y después de cada sesión
  • Los estiramientos son tan importantes como correr. Hazlos antes y después de cada sesión y evitarás lesiones
  • ¿Fatiga en las piernas? Evítala empezando la carrera después de andar de 2 a 3 minutos a ritmo lento
  • El calzado es importante. Da estabilidad y amortigua; elige bien para evitar tensiones, sobrecargas y agotamiento muscular
  • No estrenes zapatillas el día de la competición: pueden provocar ampollas y rozaduras, adáptalas antes al pie

NEUMOLOGÍA

  • Una respiración correcta ayuda a retrasar la fatiga. Concéntrate en respiraciones largas, profundas y controladas.
  • Inspira por la boca y nariz, exhala por la boca: permite más entrada de aire y mayor eliminación de CO2

CONSEJOS

Deporte, hidratación y salud

El agua es el componente más abundante del organismo y esencial para la vida, cuya cantidad total se debe a un equilibrio entre el líquido que se ingiere y el que se elimina. Las fuentes son las bebidas, los alimentos y la producida por el metabolismo corporal.

Durante la actividad física, sea moderada o intensa, el agua actúa como regulador de la temperatura corporal, de modo que la hidratación cobra especial importancia antes, durante y después del ejercicio no sólo para garantizar un rendimiento adecuado, sino para evitar posibles problemas de salud o los molestos calambres y agujetas. Igual de importante es no esperar a tener sed ya que, cuando aparece, es que el organismo ya está deshidratado.

La deshidratación es la pérdida excesiva de agua corporal debida al sudor sin reposición de líquidos, que deben aportarse dependiendo del sexo del deportista, la edad, el tipo de deporte, la intensidad del ejercicio físico, la temperatura o la humedad e, incluso, del tipo de ropa de entrenamiento. Los síntomas principales son dolor de cabeza, vértigo, falta de energía, fatiga e irritabilidad.

Con el sudor se pierden electrolitos — partículas que ayudan a regular el equilibrio de los líquidos del organismo— y su insuficiencia puede producir calambres musculares, debilidad y apatía. Los más importantes son el sodio, cloro y potasio. Para reponerlos, además de agua, que elimina la sensación de sed pero no aporta minerales, la medicina deportiva recomienda la ingesta de bebidas energéticas (con gran cantidad de hidratos de carbono en su composición); bebidas inteligentes (que contienen vitaminas y estimulantes); y bebidas deportivas (elaboradas para rehidratar de una manera rápida durante el ejercicio). Estas últimas Gse clasifican en hipotónicas, isotónicas e hipertónicas según su concentración electrolítica.

En cuanto a la temperatura, lo ideal es tomar la bebida fresca (10-15° C) para que el cuerpo la asimile más rápidamente, especialmente en los días calurosos cuando hay posibilidad de sufrir un golpe de calor; y beber pequeños sorbos regularmente durante el ejercicio para mantener una hidratación constante, evitando los momentos de alta frecuencia respiratoria para no privar al organismo del oxígeno cuando más lo necesita.

 

Traumatología: Trabajo accesorio

En traumatología se entiende por ‘trabajo accesorio’ todas aquellas actividades y ejercicios orientados a mejorar la musculatura y la condición de los tendones. Bajo el prisma de la práctica deportiva, ayuda a realizar una carrera en condiciones, evitar lesiones y mejorar el rendimiento.

En el caso del running, el trabajo accesorio más importante es el que se enfoca hacia la mejora de la musculatura de los cuádriceps, principal músculo estabilizador de la rodilla: con su fortalecimiento, la rótula funciona mejor, se reduce el impacto sobre el cartílago… y se evita el dolor posterior.

En segundo lugar, cuidar los músculos estabilizadores del centro del cuerpo con trabajos accesorios —en este caso llamado core por los atletas—, evitará dolores lumbares y molestias en la musculatura de la espalda, sobre todo si se practica carreras largas o entrenamientos de intensidad alta.

Pero no todo es musculación y fortalecimiento. Trabajar la flexibilidad mediante estiramientos específicos tanto antes y después de la carrera como en los entrenamientos, algo que los runners suelen subestimar, contribuirá a la prevención y reducción del riesgo de sufrir contracturas y desequilibrios posturales. La secuencia recomendable es hombros y músculos laterales; región lumbar; cuádriceps; ingle; gemelos y tendón de Aquiles.

 

Reumatología: Preparar una carrera

Practicar deporte de forma controlada es saludable para las articulaciones, pues tanto el impacto suave como la transmisión de fuerzas durante la movilización articular son buenos estímulos para el hueso y para regenerar tejidos. Sin embargo, una actividad excesiva es agresiva ya que, en corredores de largas distancias, se produce un desgaste de cartílago articular por el contacto mecánico repetitivo, además de un cambio en el metabolismo del cartílago relacionado con las distancias pero también con la velocidad: a mayor velocidad, más desgaste.

Aunque entrenando 40 minutos tres veces por semana a ritmo normal un deportista sano no debería tener problemas, hay factores de riesgo que predisponen al daño articular: la edad (a partir de 35 años el desgaste aumenta y la regeneración es menor); el sexo (más frecuente en mujeres); el sobrepeso y la obesidad. Las rodillas, columna vertebral, tobillos y caderas son las zonas donde el desgaste es mayor.

Para evitarlo, los reumatólogos aconsejan hidratación, alimentación sana y equilibrada. Antes de comenzar el ejercicio, movilizar articulaciones y realizar calentamiento, así como estiramientos posteriores. Utilizar buen calzado, teniendo en cuenta la pisada, el peso del corredor y la superficie donde va a correr, así como cambiarlo cada 600-700 kilómetros pues pierde la propiedad de absorber impactos. En cualquier caso, es fundamental acudir al reumatólogo en el momento en el que aparece dolor, tanto si es durante el ejercicio como después. Igualmente si aparece inflamación.

En cuanto a la preparación para una maratón, el atleta debería entrenar entre 12 y 14 semanas, incluso más si es la primera vez. Durante este periodo, lo recomendable para adaptar su condición física es de 3 a 5 días por semana, sin olvidar que es tan importante el tiempo de entrenamiento como el de descanso.

 

Psicología: Cómo te ayuda un psicólogo a competir

La práctica deportiva es fuente de múltiples beneficios para el atleta, pero llevada a su extremo competitivo puede conllevar la aparición de tensiones físicas y psíquicas con consecuencia de lesiones o pérdida de capacidades para conseguir las metas propuestas. En estos casos, el psicólogo del deporte es el especialista que nos ayuda a identificar el problema que estamos sufriendo, enfocarlo bien y resolverlo de forma satisfactoria, con beneficios como:

  • Reforzar la autoestima, es decir, la percepción que tenemos de nosotros mismos.
  • Alcanzar un estado mental idóneo para la competición, que exige una gran preparación física y una correcta alimentación.
  • Estimular la relación con otros miembros del equipo, un aspecto crucial para alcanzar metas en común.
  • Planificar adecuadamente, dando pasos inteligentes para conseguir los objetivos y reforzar el nivel de autoconfianza.
  • Controlar la situación de estrés que se genera ante una competición.
  • Adquirir destrezas nuevas para potenciar el rendimiento, la autoestima y la atención, así como aumentar la tolerancia al cansancio gracias a la generación de autoinstrucciones.
  • Encarar el entrenamiento positivamente para alcanzar más fácilmente las metas.
  • Fijar la atención durante la práctica deportiva: las técnicas psicológicas atencionales ayudan a mejorar la concentración, los estados emocionales y la capacidad para soportar los momentos difíciles.

El psicólogo del deporte, por lo tanto, actúa como una auténtica muleta en la que el deportista se puede apoyar para superar lesiones, sentimientos de frustración y otros padecimientos, por lo que su asesoramiento es fundamental en el duro camino del entrenamiento y la competición. De hecho, los grandes equipos de diversas disciplinas deportivas incluyen en su plantilla de facilitadores a estos profesionales.

 

Dermatología: Beneficios del deporte para la piel

Los beneficios de practicar deporte sobre la piel son múltiples. Cuando nos ejercitamos, el órgano más grande de nuestro cuerpo recibe una mayor oxigenación, lo que se traduce en un mejor color, en una textura más suave, más sana, y en un menor riesgo de sufrir problemas cutáneos.

Igualmente, cuanto más oxígeno obtenga el organismo, más probabilidades tenemos de contrarrestar los efectos negativos del envejecimiento y de mantener la piel hidratada; de modo que el ejercicio regular actúa como un tratamiento estético, contribuyendo a reducir o evitar arrugas y otras marcas del envejecimiento, ya que la circulación no sólo oxigena, sino que también lleva a la piel nutrientes para mantenerla más fuerte y, a modo de exfoliación natural, elimina células muertas y toxinas a través de la sudoración.

Por otra parte, la actividad física favorece la renovación de estructuras como el colágeno y la elastina manteniéndolas en la cantidad adecuada, lo que ayuda a aumentar la tonicidad cutánea, combate la flacidez y la hace parecer más firme.

Otro factor importante a tener en cuenta es que, al hacer ejercicio, el nivel de estrés se reduce considerablemente, previniendo el envejecimiento prematuro. De manera que, con la adecuada protección si te entrenas o participas en competiciones de día y al aire libre, tu piel lucirá radiante y más suave.